Si, esa modalidad se llama corretaje. Y lo puedes hacer solo. La inmobiliaria comercializa tu propiedad, consigue el cliente idóneo, calificado por aseguradora, elabora el contrato de arrendamiento que queda directamente entre el propietario y arrendatario, hace el inventario inicial y gestiona la póliza de seguro. De ahí en adelante te entiendes con tu arrendatario.