Vender una propiedad sin contratar los servicios de una inmobiliaria no es sencillo, pero tampoco imposible y debes tener en cuenta los siguientes factores:

  • Tiempo y dedicación
  • Conocimiento en ventas y cierre de ventas
  • Dinero para publicar y hacer visible tu propiedad
  • Manejo de seguridad para las personas que visiten tu propiedad
  • Asesoría jurídica
  • Dar seguimiento a todas las partes involucradas durante todo el proceso
  • Asumir riesgos

En resumen, vender una propiedad por cuenta propia implica más trabajo y responsabilidad. Puede un ahorro para tu bolsillo o una inversión para tu tranquilidad y seguridad.